En este tiempo de estar apartada de todo, veo
hoy como todo es perfecto, aun cuando no me parezca.
Viendo videos para ver técnicas en las
terapias de regresión, me llevan a verme, a encontrarme con momentos personales
y es desde ahí que me encuentro con saber que necesité a mi mamá pero ella no
lo sabía, no se lo dije, tenía miedo de estar sucia, siento que se me desgarra
el alma y de verdad quisiera que alguien grande me abrace y me ame, y a la par
pienso que soy yo quien tendría que darme eso. El daño vino de afuera por que
el abrazo y la contención no pueden venir de ahí para sanar mi seguridad.
Ciento que es desde ese momento es que normalmente me vivo la vida. Desde la
necesidad del abrazo y el no merecérmelo.
Creo que me aleje de quienes más amo para no
hacerles más daño, porque me busco y busco sanarme y estar más sana para que lo
que entregue sea lo mejor de mí y mi mejor entrega, para aquellos que son tan
importantes y como ellos se lo merecen, no desde mis frustraciones que de eso
ya entregue demasiado.
Es por ello que no me acerco a quienes amo o
me importan y expreso mi amor libremente frente al temor de dañar, o que no
deseen mis manifestaciones o expresiones de amor, desde no saber si me merezco ser aceptada después de todo lo
que he hecho, y es desde ahí que si no me piden o me dicen claramente que si me
aman o que si les importo o que si puedo amar no me lo permito.
Esto lo quise escribir en principio para
desahogarme y luego pensé en que podría servir para que sepan que tengo dentro y
a lo mejor alguien se ve reflejado y puede intentar también sanar.
Y si lo digo es porque creo que uno de los
primeros problemas para mí fue el no insistir en decir lo que me pasaba, me asusté
mucho con lo que me pasó al contarlo la primera vez y luego cuando me anime
después de tantos años y ya grande, se puso en duda lo que me paso.
Me queda claro que nadie puede dar lo que no
tiene y es por ello que no cabe para mí juicio sobre quienes se equivocaron
conmigo, pero sí creo que tengo porque así lo quiero, la oportunidad de
observar, que no tengo, para luego poder ver de aprenderlo o ponérmelo, ó
atreverme a intentar en base a errores y
aciertos, a sentir, o lo que sea que sea necesario, y lo seguiré intentando, y
puede que en muchas cosas nunca lo logre o me tarde demasiado pero creo que habrán
muchas otras que si lograré, y espero poder dar desde ahí, desde mis triunfos y
no desde mis justificaciones, no quiero cansarme de intentar amar o aprender a
hacerlo desde lo más profundo de su significado y hacia mí y mis recuerdos,
hacia quienes estén en ellos, hacia quienes temo ir y hasta donde me toque
llegar.
MariaLeticia Barbis

No hay comentarios:
Publicar un comentario