Con este blog espero llegar a muchas personas que al igual que yo han pasado por situaciones de abuso sexual, a los familiares de las personas que pasaron por eso y también a los agresores, pues intento compartir mi mirada sobre el tema desde mi propia vivencia y dar a conocer como a pesar de seguir viviendo de cara a dar lo mejor de mí, sigo encontrando bloqueos que suelen tener como punto de partida mis vivencias, y que a pesar de todo eso, aún sigo creyendo en el amor.
Creo que todos nos equivocamos y que lo importante es entender que nuestros errores tienen consecuencias y que en la medida que estemos conscientes o dispuestos a entender el daño y/o dolor que pueden causar nuestras decisiones, haremos de este un mundo mejor, dejando de ser un slogan para que se vuelva una realidad.
Quisiera aclarar o comentar que hoy soy una mujer grande de 51 años, que sigo siendo hija y amo a mis padres; también soy hermana y amo a mis hermanos; madre de siete hijos y abuela de cuatro nietos (uno ya nos precede y espera) a quienes AMO con toda mi alma, a pesar de mis limitaciones, busco vivirla de la mejor manera que encuentro día a día. Soy ex esposa, amo y respeto en gratitud a mis dos ex esposos; terapeuta holística desde donde me sano, observo, luego sirvo, aprendo y me deleito de ser parte de los procesos que me permiten participar como facilitadora y acompañante de dichas terapias.
Quería contar mi historia y que ella sumara desde la verdad.
Somos como los actores de cualquier obra o película, representando un papel y buscando entregar un mensaje mientras vivimos y evolucionamos hacia el amor, esta evolución va de la mano con las vivencias, experiencias y trasmisiones en amor de las mismas.
He notado que normalmente, o la mayoría de las veces, se le habla al herido o agraviado de perdonar, de sanar y es perfecto y correcto invitarlos a ello… pero poco o nada veo y/o leo que este dirigido al agresor arrepentido, es por ello que hago este comentario; si es cierto que te arrepentiste luego de la agresión, daño o hecho cometido en contra de otro ser humano; te invito a ser consiente que ahora toca ser paciente y mantenerte firme en y desde el amor, intentando hacer las cosas lo mejor que puedas. No es un castigo, es lo que quien ha sido herido necesita, un tiempo, un espacio para sanar y recuperar la confianza en general, para finalmente desde su libertad, decidir si se acerca y toma el riesgo de volver a confiar y en qué medida hacerlo o no.
Pido que este blog sea leído y entendido desde el saber que busco compartir muchas experiencias, todas ellas reales y vividas en diferentes momentos de mi vida, de todo esto me he llevado lo aprendido. Sé que hay mucho más que aprender y mucho más que dar; solo soy un alma que está intentando recordar cómo es amar e intentando sanar todo lo que un día escogí como aprendizaje.
No tengo ningún inconveniente en hablar desde mi nombre real, ya que considero que es más cómodo contar una historia desde el lugar de víctima o agredido que desde el lugar o papel de agresor; pero Amo y Respeto a quienes algún día mi Alma escogió para mi aprendizaje, cómo los Grandes Maestros para mi evolución, a Todos los involucrados y descendientes de este proceso, a los que anhelo heredar el respeto, la claridad y transparencia de la historia vivida desde el perdón, reconciliación y aprendizaje. Y que siempre sepan que nuestros actos tienen consecuencias y que es importante tratar de superar y evaluar nuestras debilidades o deseos evitando trasgredir a otros.
Creo que por muchas veces es inevitable afectar las expectativas del otro y ese sufrimiento mayormente no lo podemos evitar pero hay actos y agravios producto de nuestros instintos o ganas de… que dañan directamente a otro ser humano.
Y el título de este Post “SANANDO LA HISTORIA COLECTIVA” es pensando en que hay muchos seres humanos viviendo situaciones similares y espero que al contar desde la vivencia muchos más sepan que NUESTROS ACTOS TIENEN REPERCUCIONES y muchos de ellos podrían ser evitados si solo nos detenemos a evaluar las cosas antes de simplemente hacer algo por que quise o me provocó.
MLBG