domingo, 11 de febrero de 2018

Reiki con técnicas integradas







El Reiki es una técnica terapéutica de canalización de la energía vital a través de la imposición de las manos.
Para ello, el Reiki aplica la teoría de los campos energéticos que recorren el cuerpo y, a través de las manos, equilibra esos canales y desbloquea la energía estancada que genera la enfermedad o manifestación del bloqueo.

Según la filosofía del Reiki, la enfermedad física, emocional, mental o espiritual surge cuando se bloquea algún campo energético. Al restablecer mediante la técnica del Reiki el flujo normal de energía, nuestro cuerpo puede poner en marcha de manera eficaz su sistema de supervivencia y restablecer la salud y la vitalidad. Por esto, el Reiki trabaja sobre los distintos campos:
o Físico
o Emocional
o Mental
o Espiritual
Aunque para las personas escépticas puede resultar un argumento con matices mágicos, lo cierto es que tiene bastante relación con algunas premisas de la Física Cuántica. Además en lo personal puedo asegurar que muchas veces he visto resultados extraordinarios. De hecho, cada vez más hospitales y centros clínicos lo incorporan como terapia complementaria al tratamiento convencional.

¿Quién puede recibir Reiki?
Puesto que el Reiki es una terapia holística, no agresiva ni invasiva, que trabaja sobre los campos energéticos naturales del cuerpo y que no tiene efectos secundarios ni contra-indicaciones, está indicada en todo tipo de personas independientemente de su edad, sexo o condiciones particulares, ya sean bebés, personas mayores e incluso durante el embarazo.

¿Cómo es una sesión de Reiki?
Una sesión de Reiki dura aproximadamente unos 50 minutos, en los que él o la terapeuta coloca sus manos a lo largo de los diferentes chakras del cuerpo para canalizar la energía vital. La persona que recibe la sesión se coloca tumbada en una camilla y no es necesario desvestirse. Como siempre, al tratarse de terapias alternativas que trabajan de forma holística, el ambiente, la calma, la música, o incluso el aroma de la sala tendrán un efecto directo sobre la sensación de bienestar de quien solicita esta terapia milenaria.

Con mucha frecuencia, en las terapia de Reiki se hace uso de esencias en vaporizadores para trabajar sobre las emociones, además de sobre los canales energéticos.
Es probable, aunque no necesario para que funcione, que al recibir una sesión de Reiki sintamos determinadas emociones o sensaciones corporales, como por ejemplo frío o calor, cosquilleo, llanto repentino o risa que surge sin explicación o motivo. Esto puede deberse a la movilización de las energías que habían quedado estancadas. De hecho, hemos experimentado en nuestra propia piel ese estado emocional que invade toda racionalidad de pensamiento.
Una sesión dura 1 hora aproximadamente, yo pido a mis pacientes que vengan con 2 horas separadas en su agenda y dispuestos a desconectarse en ese tiempo; se recomienda 3 sesiones mínimo.

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