El Reiki es una técnica terapéutica de canalización
de la energía vital a través de la imposición de las manos.
Para ello, el Reiki aplica la teoría de los campos
energéticos que recorren el cuerpo y, a través de las manos, equilibra esos
canales y desbloquea la energía estancada que genera la enfermedad o
manifestación del bloqueo.
Según la filosofía del Reiki, la enfermedad física,
emocional, mental o espiritual surge cuando se bloquea algún campo energético.
Al restablecer mediante la técnica del Reiki el flujo normal de energía,
nuestro cuerpo puede poner en marcha de manera eficaz su sistema de
supervivencia y restablecer la salud y la vitalidad. Por esto, el Reiki trabaja
sobre los distintos campos:
o Físico
o Emocional
o Mental
o Espiritual
Aunque para las personas escépticas puede resultar
un argumento con matices mágicos, lo cierto es que tiene bastante relación con
algunas premisas de la Física Cuántica. Además en lo personal puedo asegurar
que muchas veces he visto resultados extraordinarios. De hecho, cada vez más
hospitales y centros clínicos lo incorporan como terapia complementaria al
tratamiento convencional.
¿Quién puede recibir Reiki?
Puesto que el Reiki es una terapia holística, no
agresiva ni invasiva, que trabaja sobre los campos energéticos naturales del
cuerpo y que no tiene efectos secundarios ni contra-indicaciones, está indicada
en todo tipo de personas independientemente de su edad, sexo o condiciones
particulares, ya sean bebés, personas mayores e incluso durante el embarazo.
¿Cómo es una sesión de Reiki?
Una sesión de Reiki dura aproximadamente unos 50
minutos, en los que él o la terapeuta coloca sus manos a lo largo de los
diferentes chakras del cuerpo para canalizar la energía vital. La
persona que recibe la sesión se coloca tumbada en una camilla y no es necesario
desvestirse. Como siempre, al tratarse de terapias alternativas que trabajan de
forma holística, el ambiente, la calma, la música, o incluso el aroma de la
sala tendrán un efecto directo sobre la sensación de bienestar de quien
solicita esta terapia milenaria.
Con mucha frecuencia, en las terapia de Reiki se
hace uso de esencias en vaporizadores para trabajar sobre las emociones, además
de sobre los canales energéticos.
Es probable, aunque no necesario para que funcione,
que al recibir una sesión de Reiki sintamos determinadas emociones o
sensaciones corporales, como por ejemplo frío o calor, cosquilleo, llanto
repentino o risa que surge sin explicación o motivo. Esto puede deberse a la
movilización de las energías que habían quedado estancadas. De hecho, hemos
experimentado en nuestra propia piel ese estado emocional que invade toda
racionalidad de pensamiento.
Una sesión dura 1 hora aproximadamente, yo pido a mis pacientes que
vengan con 2 horas separadas en su agenda y dispuestos a desconectarse en ese
tiempo; se recomienda 3 sesiones mínimo.

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